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jueves, 9 de diciembre de 2010

Una judith japonesa


Viejos dramas de mujeres

MF Vieites

Reseña editada en la revista ADE Teatro

Tenemos aquí un buen ejemplo de lo que significa la palabra dramaturgia y de cuáles sus finalidades y herramientas. Partiendo de una obra del dramaturgo japonés, Juzo Yamamoto, la titulada La triste historia de una mujer (La historia de Chink Okichi), Brecht elabora un texto que traído a nuestra tradición se vincula con la bíblica historia de Judith. De un contexto a otro pero con la misma problemática: una mujer se ofrece para salvar a su pueblo ante un peligro externo. Lo hace en 1940, durante su exilio en Finlandia. Nos llega ahora un interesante volumen que no sólo recoge el texto elaborado por Brecht sino otros documentos de sumo interés para considerar y analizar todo ese proceso de reescritura que viene a ser la dramaturgia, entendida en su dimensión más escénica.

En la ciudad de Shimoda, cada 27 de marzo, se celebra el aniversario del suicidio de aquella mujer, Okichi, que se prestó a calmar la ira de un cónsul norteamericano, impelida primero por los mandatarios imperiales, y despreciada después por los mismos y el pueblo llano, al haber aceptado ser la concubina de un extranjero, un tal Townsend Harris, que incluso cuenta con estatua en la localidad. En la actualidad, la terrible experiencia de aquella mujer derrotada y destruida es fuente de inspiración para las más diversas empresas, incluso turísticas y en la red se pueden comprar todo tipo de objetos relacionados con tan trágica peripecia. Rei Kimura escribió una historia novelada de esa singular mujer que fue publicada en 2007 por Espasa Calpe con el título de El pabellón de las lágrimas.

La propuesta de Brecht, realizada con la colaboración de la dramaturga finesa Hella Wuolijoki, camina en otra dirección, ajena al melodrama o a la recuperación de la memoria. Su propuesta es dialéctica en todo momento, mostrando las contradicciones de unos y otros, también las de la propia Okichi, víctima del alcohol y de sus terribles recuerdos, pero sobre todo de su fracaso vital y del desprecio de los otros, de todos los otros.

Brecht sitúa a un grupo de personas en casa de Akimura un político y editor de prensa que hace que en su propio palacio ofrece a sus invitados la representación de la historia de Okichi, según la obra de Yamamoto, que la compañía de actores traen desde un teatro de la ciudad. Ajenos a la dinámica propia de un teatro, el grupo de espectadores puede comentar las diferentes escenas, que son presentadas por el director de la compañía. Así, Brecht puede ir mostrando, como en un retablo medieval, aquellas escenas que considera fundamentales para ilustrar la caída brutal de Okichi, señalando sus causas y sus consecuencias, pero lejos del melodrama. Así, tiene especial interés aquel fragmento de la escena 10 en la que Okichi, vieja y borracha, se enfrenta con su leyenda que se canta en las calles, y se enfrenta a una multitud deseosa de saberla sin sospechar que aquella de la que tanto anhelan saber no es sino la pobre vieja a la que mandan callar amenazantes.

Estamos seguramente ante una elaboración incompleta, tal vez realizada en poco tiempo, pero que contiene sin duda la marca de la dramaturgia de Brecht, quien explica que “las conversaciones que enmarcan la obra no deben considerarse un texto fijado”. En cualquier caso, un ejercicio fascinante. El volumen incluye diferentes materiales que nos sirven para conocer antecedentes necesarios, como la presentación que escribe Glenn W. Shaw para la edición inglesa de las obras de Yuzo Yamamoto, o el interesante trabajo de Hans Peter Neureuter sobre la génesis y el desarrollo del proyecto. Todo sirve para llegar a una adecuada comprensión del proyecto.

En estos tiempos que vuelan no están de más textos como éste, en el que se muestra y demuestra la hipocresía y la inmoralidad de los poderosos, junto al desamparo de los más humildes. Estamos ante un texto magnífico, sin duda, que impele al lector a devorarlo, tal es la fuerza de esa visión dialéctica de la conducta.

Brecht, Bertolt: La Judith de Shimoda. Edición de Hans Peter Neureuter. Traducción de Carlos Fortea. Madrid: Alianza Editorial. 2010.

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