maderne / crítica literaria e teatral... E POLÍTICA

un espazo para partillar críticas, comentarios, reseñas e outros documentos sobre literatura, teatro, arte, cultura..., POLÍTICA, amenizado por MV García

reproducidas na lingua en que foron escritas, sen máis


sábado, 22 de diciembre de 2018

Gustavo Pernas Cora, actor y dramaturgo. In Memoriam.

Gustavo Pernas Cora. In memoriam.
Manuel F. Vieites
Publicado en ADE/Teatro, número 173, pp. 186-187.

Lo conocí, a Gustavo, en Santiago de Compostela y en 1985, en un curso de dramaturgia que impartía José Sanchis Sinisterra en el Centro Dramático Galego. Desde entonces hemos mantenido una profunda amistad, que se inicia tal vez por aquella coincidencia en pensar que el relato Casa tomadade Julio Cortázar propone una dramaturgia imposible, pues para ser espectáculo se ha de habitar la casa y sentir su horror, lo que supone instalarse en la aporía (o abocarse a una muerte inimaginable, indescifrable, lo que puede incluso ser peor). 
Había nacido en Viveiro, Lugo, en 1959, y en 1981 termina su licenciatura en Historia del Arte en la Universidad de Santiago de Compostela. Después de cursar estudios de teatro aquí y allá, pero sobre todo en Madrid, y sabiendo que su vocación profesional es la escena, regresa a Galicia y se vincula al colectivo Teatro das Catro Artes, participando en el único espectáculo que producen, Ubúe no outeiro (Ubú en la colina, de Alfred Jarry), que estrenan en 1985. El texto escogido es un síntoma de lo que está por venir. 
En 1989 crea, con su compañera Ánxela García Abalo, la compañía Ancora Produccións, iniciando una larga e intensa carrera escénica en la que ejerce las más diversas funciones, desde la dirección a la interpretación, pero también la de autor dramático. Todo comienza con O galego, a mulata e o negro, espectáculo creado a partir de obra homónima de su autoría, que estrena en 1990 y publica en 1991; un texto que recibe en ese año el Premio Compostela al mejor Texto Dramático, primero de una larga serie de galardones que jalonan su intensa trayectoria. Ahí ya emergen algunos de los rasgos que más van a caracterizar todo su quehacer artístico, profesional y vital: ironía, espíritu crítico, inconformismo y pulsión experimental, pero también una visión certera de las causas y efectos de la derrota, la que padecen miles de millones de personas en el mundo debido a los intereses de los gobiernos y de las corporaciones que manejan a su antojo nuestras vidas, como si de una simulación macabra se tratase. Lo es, y no despertamos.
Luego vendrán, entre otros títulos, LadraremosFábulaAnatomía de un hipocondríacoFootingPaso de cebraSucesosTaras mínimasFinal de películaMedidas preventivasColgadosPisadosSnaquizados Isobaras (publicada en su versión castellana en el número 152 de esta revista), además de numerosos textos breves que editan CasahamletEstreno Revista Galega de Teatro. Muchos de ellos serán espectáculos, en los que participa como actor y director, además de productor, que en Galicia de todo hay que hacer para llegar al escenario y vivirlo. Y siempre con su querida compañera Ánxela G. Abalo, otro ejemplo de tesón y entrega. 
En todos esos textos y espectáculos dejó constancia de su pasión teatral y de su sentido de la profesionalidad. Creo, honestamente, que si el nuestro, dígase Galicia dígase España, fuese un país europeo en lo que atañe al teatro, Gustavo habría desarrollado una carrera extraordinaria como actor o como director, y del mismo modo su trayectoria como dramaturgo sería más que destacable. Porque si lo que ha logrado en unas circunstancias tan poco favorables al ejercicio profesional es tanto y tan valioso, qué no habría conseguido de ser otras las condiciones en las que en Galicia o en España se intenta ejercer la profesión teatral.
Sobre esas circunstancias Gustavo jamás dejó de expresar su opinión, siempre con firmeza, con vehemencia, con notable rigor. Primero, y nombro espacios compartidos con él, en los Encuentros de Teatro de Galicia y el Norte de Portugal de 1996 y 1997 (cuyas actas recogen los dos primeros números de la revista Ensaio, donde emerge con fuerza su voz tronante), luego en los diferentes encuentros organizados desde el Consello da Cultura Galega (y en algunas publicaciones derivadas de los mismos, como en la obra colectiva Galicia e a Residencia Teatral, o en el Informe para la creación de la Escuela Superior de Arte Dramática), y más tarde en el Foro Teatral de Sada, desde el que se hicieron propuestas especialmente relevantes para el arreglo de los teatros aquí en Galicia. Más recientemente participa en la creación de la Academia Galega de Teatro, una agrupación que lejos de veleidades elitistas trata de proponer medidas que permitan dibujar un horizonte posible para las artes escénicas chez nousa casa nostra. Recuerdo su permanente recurrencia al mito de Sísifo para explicar como la profesión teatral parece condenada por estos lares malditos a repetir una y otra vez una dura tarea, siendo la piedra enorme ese espectáculo que se estrena una y otra vez, sin solución de continuidad. Algo así planteaba Eduardo Alonso en su obra Ensaio, pues en teatro siempre se está comenzando, nada de lo ya hecho sirve.
Era Gustavo una persona de una muy notable y extensa cultura, y sus inquietudes le llevaron por caminos diversos, pero muy especialmente por la indagación en los territorios de las artes plásticas y de las artes de la imagen. Y en 2006 nos regaló un interesante trabajo titulado Os ollos de Victorine e a construcción da cuarta pared, en el que a partir de una larga y muy acertada reflexión sobre el conocido cuadro de Edouard Manet, Le Déjeuner sur l’Herbe, ofrece una vibrante aproximación a un concepto central en la escena contemporánea. Debiera haber sido su tesis doctoral (habría obtenido un cum laudesin mayores problemas), empeño que abandonó pronto dadas las exigencias de su trabajo escénico y de otras empresas en las que se embarcó con idéntica pasión.
Entre ellas la enseñanza, que ejerció durante años en la Escola de Imaxe e Son de A Coruña, un centro de formación profesional con una notable proyección en el sector, donde impartía clases de diferentes módulos vinculados con la realización de espectáculos, entre ellos el de Guión. Precisamente una de sus últimas obras publicadas, 36 personaxes e un can(2018), que incluye un variopinto conjunto de monólogos, estaba destinado a la realización de trabajos de aula especialmente relacionados con la selección de actores y actrices, pero igualmente pensado para su hijo Muriel, un titulado superior en arte dramático que inicia ahora su periplo profesional y le reclama algunos textos con los que preparar presentaciones y participar en aquellos procesos de selección. Todo un ejercicio de capacidad creativa, pero también de compromiso en todos los sentidos.
Recordaremos los espectáculos en los que Gustavo fue magnífico actor, director muy notable, excelente dramaturgo, o algunos de sus inquietantes y sugerentes ensayos, pero sobre todo seremos memoria de nuestro querido Gustavo por ser siempre un ser humano de los que no abundan: generoso, amable, afable, próximo, cariñoso, extraordinario. El teatro pierde sin duda alguna un creador fuera de lo común, pero todos nosotros, los que le tratamos, perdemos un amigo entrañable, y el mundo pierde una magnífica persona, solidaria, comprometida y crítica. Por eso el dolor no puede ser más crudo, ni más duro. ¡Qué pena siente el alma, amigo mío!

sábado, 15 de diciembre de 2018

Manifesto do 14 de decembro. Universidade xa!


En xaneiro de 2012 unha afortunada sentenza do Tribunal Supremo mostraba con precisión e rigor a inconsistente ordenación das ensinanzas artísticas superiores no sistema educativo español. A retirada da denominación de “grao” para as súas titulacións, devolvía tales ensinanzas, e os centros que as imparten, ao seu verdadeiro espazo: a educación secundaria. Ben é certo que a modo de compensación se ten recoñecido a “equivalencia” das titulacións, o que xera unhas incertezas que rexeitamos.

Fronte ao que propoñía a Lei Xeral de Educación de 1970, que permitiu a incorporación á universidade de numerosas titulacións superiores, das Belas Artes á Mariña Civil, a norma educativa posterior ten potenciado unha crecente segregación das ensinanzas artísticas superiores a respecto da educación universitaria. Iso afecta de forma grave aos dereitos e deberes do alumnado, á posibilidade de organizar estudos de posgrado, ao desenvolvemento dos centros como espazos de investigación aplicada, á carreira docente e investigadora do profesorado ou aos programas de mobilidade e intercambio científico. Máis aínda, esta segregación acaba tendo transcendencia no desenvolvemento e lexitimación daquelas profesións nas que a titulación ten carácter habilitante, seriamente afectadas pola existencia de duplicidades nos títulos, como ocorre en Conservación e Restauración de Bens Culturais ou en Deseño. 

Tal situación complícase máis aínda se consideramos que nos últimos anos aumentou de forma exponencial a oferta de centros privados que, amparados en convenios de adscrición coa universidade pública, ofrecen graos e posgraos en ensinanzas artísticas en todas as súas especialidades. Todo iso xera unha discriminación negativa do alumnado da educación pública, dos centros e da súa oferta educativa, así como nas súas posibilidades de desenvolvemento institucional ou de competir en igualdade de condicións e oportunidades.

Contrariamente ao que acontece en todo el mundo, onde as ensinanzas artísticas superiores son plenamente universitarias, en España optouse por unha vía que nin se compadece coa converxencia europea nin coas esixencias do Espazo Europeo de Educación Superior, o que xera graves inconvenientes na mobilidade das profesións da cultura. 

Para promover a igualdade de oportunidades e a defensa dos lexítimos dereitos do alumnado, a mellora das ensinanzas, a implantación de estudos de posgrao propios, a promoción da investigación, o fomento da mobilidade, e moi especialmente a converxencia con Europa e co mundo, reclamamos a incorporación inmediata das ensinanzas artísticas superiores á universidade pública. Instamos en consecuencia ao Goberno e ao Ministerio de Educación a dar os pasos necesarios para tomar a senda anunciada na Lei Xeral de Educación de 1970 e acabar con equivalencias que só provocan segregación. 

Queremos sentirnos, cincuenta anos despois e por fin, parte de Europa, Universidade xa!

jueves, 26 de abril de 2018

Eu tamén te creo C















C. Eu tamén te creo. 

Lendo a sentenza, calquera persoa con dous dedos de frente pode ler que houbo unha brutal agresión, unha violación salvaxe, e outros delictos como roubo e atentado  contra a intimidade.

Nin acato nin respeto a sentencia, nin entendo as xustificacións das asociacións profesionales dos xuíces, que cheiran a puro corporativismo. 

Can non come can.

Delictos agora impunes, grazas a unha sentenza inxustificable e impresentable. 


sábado, 21 de abril de 2018

Tres novos textos dramáticos de Manuel Lourenzo editados por Xerais

Suite Artabria

Unha triloxía de Manuel Lourenzo 

Manuel F. Vieites

Faro da Cultura, Faro de Vigo

 Son tres en efecto, os textos que integran este volume, cos que o seu autor gañou en 2016 o Premio Álvaro Cunqueiro de textos dramáticos que cada dous anos convoca a Axencia Galega das Industrias Culturais, e que vén de editar Edicións Xerais de Galicia na colección Biblioteca Dramática Galega, xa polo número 22. É certamente cousa de mérito que un dos premios oficiais máis importantes das nosas letras, promovido desde a Consellería de Cultura, Educación e Ordenación Universitaria, que ten a finalidade explícita de potenciar a creación dramática, non teña carácter anual, pero cousas máis exquisitas e aberrantes se teñen visto neste país. Será que os autores e autoras escriben tamén con carácter bianual ou que ao mellor son dous os anos que leva escribir un texto dramático polo aquel dos diálogos e das didascalias. Son arcanos difíciles de explicar, pero máis aínda de entender. 

Suite Artabria, está integrada por tres textos titulados Orzán,O fulgor das Atochas Alerta na rúa do pozo, aos que o autor quere vincular por medio do concepto musical de suite, tendo como elo común e fío condutor o feito de daren conta de tres historias marcadas por seres tristes que viven vidas tristes, pero que aínda así están dispostos a facer o que for para sobrevivir, e manter viva a tristeza de todos os días. Nesa dirección, as tres historias comparten a súa capacidade probada para alimentar aqueles vellos seriais que se ían debullando aos poucos nun coñecido e moi popular semanario que, creado e dirixido por Eugenio Suárez Gómez, se editou en Madrid entre 1952 e 1987. Titulado El Caso, propoñía unha crónica de sucesos rechamantes, non sempre vinculados coa enorme diversidade formal do crime, e nalgunhas ocasións similares aos que agora alimentan programas televisivos con altos índices de audiencia, mesturando novas cun alto impacto emocional e figuras moi populares nas artes da rexouba, da cubillada e da murmuración.

Neste caso sen embargo estamos ante tres historias que se ben puideron ter acontecido, non temos constancia do seu carácter histórico ou de que tivesen pasado á esfera pública, se ben en moitas vilas e cidades do país teñen acontecido historias semellantes, que son moitos os segredos que se manteñen agochados. E por volvermos ao asunto da suite, tal vez a música que mellor lle acaía ao conxunto, sexa a do bolero, por moito que este sexa un xénero no que o saxo ocupa un lugar secundario cabo de pianos, guitarras e percusións. Boleros que falan de abandono, traizón e penar.

Dos tres textos, o máis logrado é o primeiro, onde se recrea unha historia de supervivencia na que interveñen tres homes e unha muller, sendo os homes un pai e os seus dous fillos, e sendo a muller, a moza dun dos fillos, logo acariñada co irmán do seu mozo, e finalmente forzada polo pai, quen reivindica con esa acción o seu rol de galo maior do infecto curral. Hai, de certo, unha considerable negrume en todo o conxunto, que en Orzánse volve arrepiante e mesmo abafante, e será por iso, ao mellor, que nos veñen á cabeza imaxes de pezas notables na súa negrume, sexan títulos do grand guignolfrancés tan popular a principios do século XX, sexan textos sobranceiros de Armado Cotarelo Valledor (Mourenza), Antón Villar Ponte (Os evanxeos da risa absoluta), ou Ramón María del Valle-Inclán (Cara de plata), sen esquecer a peza que Harold Pinter titulou The Homecoming, habitualmente traducida como De volta ao fogar.

Pois a esencia última desta drama de ribeira, e houbo un tempo en que o Orzán era tal cousa, radica nos cambios de fortuna que se van producindo cando Carlos, e despois Antón (o pai), volven ao fogar onde vive Berto na compaña da nai, que desaparece, e cos amores de Rus, que vai e vén. A volta de Carlos fai que determinados acontecementos se precipiten, e a chegada do vello e inerme Antón fai que todo o castelo de naipes de desfaga. Como dixemos, un asunto que de ser coñecido, alimentaría páxinas e páxinas do antedito semanario. Un texto excelente, que como levamos dito, arrepía. Parabéns a autor e editor por esta magnífica peza de literatura negra. 

Un conflito global

Certamente nas tres pezas que integran o tríptico hai referencias claras a barrios e lugares da cidade herculina, mais non é menos certo que esas historias poderían ter acontecido ou podería situarse en calquera outra cidade galega; en Vigo, por exemplo. Nomes coma Orzán, As Atochas, A Torre ou Os Castros teñen resonancias múltiples, que aumentan de forma considerable ao dicirmos Monte Alto, Labañou, O Papagaio, Palavea ou Sagrada Familia. Falta, non obstante, a paisaxe humana, esa longa ringleira de persoas, condutas e formas de vida, que constituían emerxencias, por veces brutais, das moitas problemáticas que padecían os habitantes deses barrios, non tanto marxinais canto marxinados. Bótase a faltar, nos tres textos de Lorenzo, a presenza coral da colectividade para que a idea de ruta iniciática que reclama o autor cunha certa afouteza, e que tanto apreciaba o xurado do premio no seu ditame colla corpo e sentido.

E mesmo así, aínda sen a presenza de todas esas persoas con carne e desexo, os tres textos están a falar das desgrazas cotiás das xentes do común, desafiuzadas de por vida antes de naceren, pois tal é o destino dos que habitan os mundos que as elites sitúan da banda dos que perden. Robin Soans é autor dun texto notable, A State Affair, no que recrea o mundo no que viviu a dramaturga Andrea Dunbar, nun barrio desfeito da cidade derruída de Bradford, noutrora unha gloria da industria téxtil inglesa. Escoitando aos amigos de Andrea falar de fracasos e esperanzas, de drogas e violencia, non era tan difícil situármonos en tantos e tantos barrios de tantas cidades que viron como o slogan do “No future!” se facía realidade. Tamén agora esa ausencia de futuro segue a ser o conflito da maioría. Na Coruña, en Vigo, en todas partes.

lunes, 16 de abril de 2018

El techo de cristal. Sylvia Plath, Anne Sexton & Laura Rubio Galletero

Benditas poetas malditas
Quebrando teitos

Manuel F. Vieites

Faro da Cultura, Faro de Vigo

Quixo Fortuna que nos días últimos do mes de febreiro caera nas miñas mans un texto especialmente suxestivo por motivos varios. El techo de cristal, publicado en 2017 por Antígona, do que é autora Laura Rubio Galletero, precedido dunha introdución de Margarita Borja, recrea momentos cruciais na vida de dúas mulleres que partillan conversa e Martinis na barra dun bar, a do Boston Ritz-Carlton, pois as dúas asisten a un curso de poesía que imparte Robert Lowell na Universidade de Boston nos primeiros meses de 1959. Son Sylvia Plath e Anne Sexton, gañadoras de cadanseu Premio Pulitzer, e vinculadas co movemento do “confesionalismo”, que inauguran William de Witt Snodgrass con Heart’s Needle(1959), e Lowell con Life Studies (1959).

O título da peza semella estar tirado da novela que Plath publica en 1963, The Bell Jar, onde describe as experiencias e vivencias de Esther Greenwood, unha moza que gaña un posto de bolseira nun xornal de Nova York. Na súa peripecia e padecementos abrollan as dificultades de calquera muller para adaptarse a un mundo masculino onde os roles están fortemente predeterminados, polo que cómpre respectar o estereotipo máis axeitado para non saír do rego marcado; roles asentados na etiqueta “filla de”, “amiga de”, “señora de”, que sitúan a persoa baixo unha campá de cristal da que resulta difícil escapar. Na conversa de Anne e Sylvia agroman as dificultades para lograr una adecuada combinación de roles, quer na esfera pública quer na privada. Por iso só lles queda a rebelión, na procura da perfección, na provocación, no suicidio. 

Sylvia Plath e Anne Sexton son na actualidade dúas poetas de recoñecido prestixio na Academia, mais os camiños que tiveron que facer e desfacer foron especialmente duror por motivos diversos en cada caso, aínda que haxa un denominador común como é a súa condición de mulleres bravas nun mundo de lobos. Lembremos que por volta de 1968 Tammy Wynette situaba nos primeiros lugares das listas de éxito unha canción, “Stand by your man”, que reflectía unha maneira dominante de ver un mundo no que o home era o dono do poder, se ben a cantiga remataba cunha frase que daba moito para pensar ao dicir que despois de todo un home non é máis que un home, como ben mostra Anne Sexton nun poema titulado “Housewife” (1962).

A peza consta de 14 escenas, sendo sete as que transcorren na barra do Ritz, e as outras sete recollen momentos diversos que serven para presentar outros tempos, espazos e participantes nunha mestura de historias que nos falan de poesía, psiquiatría, degoiros, esperanzas e frustracións. Atendendo á construción da trama cabería pensar que xira arredor de Sylvia Plath, pois sobre ela se constrúen escenas transcendentais: a primeira, na que Anne Sexton, mentres soa “Love Me Do”, dos Beatles, vai ao garaxe na procura de Morte; a terceira, cando o poeta Ted Hudges enfronta a dimensión dramática da herdanza enorme que a súa muller lle lega trala súa morte en 1963, montes e moreas de poemas nos que latexa unha vontade inequívoca de ser quen de escribir o poema perfecto; a segunda que serve para presentar un dos temas centrais da peza, a necesidade de vehicular un torrente de experiencias e vivencias a través dunha forma poética nova, pero utilizando igualmente palabras e imaxes novas, lonxe do canon e de vellas formulas académicas. Velaí a proposta de Anne de comezar un exercicio, pedido por Lowell no curso ao que asisten, a partir da palabra “cinseiro”, unha tónica en toda a súa carreira, como mostra o poema titulado “For John, who begs me not to enquire further”. Outro dos temas centrais vai ser a finalidade da poesía, que no caso de Plath se vive como amor incondicional por unha beleza que sabe imposible, e no de Sexton como unha vía de escape fronte a unha tolemia provocada por un mundo no que non atopa acomodo. As dúas ansiando o verso “irrefutable, implacable, desmedido, excesivo”, que Plath tanto admiraba en Ezra Pound, segundo escribe nos seus diarios

En 1971 Don MacLean presentaba “Vincent”, canción homenaxe a Van Gogh na que lembraba que o mundo en que lle tocara vivir non era o máis axeitado para unha persoa tan excepcional coma el. Buscar un camiño propio, lonxe das sendas establecidas pola academia, foi a causa de que tantas creadoras gañasen a condición de malditas e levasen unha vida marcada pola precariedade, a incomprensión e a marxinación. Así o deixou escrito Paul Verlaine en Les Poètes maudits(1884), onde recrea a vida de seis creadores entre os que figura Marceline Desbordes-Valmore (1786-1859), actriz e poeta, unha precursora. Benditas mulleres, por abrir tantos camiños na vida e na arte.

Anne e Sylvia

Hai textos que teñen a poderosa virtude de iluminar aspectos especialmente transcendentais da peripecia e da condición humana. Este que acabamos de ler serve, cando menos, para realizar una viaxe arredor do que foi a renovación da poesía norteamericana a mediados do século XX, cando aparecen voces como as de John Berryman ou Allen Ginsberg. Tamén acerta a mostrar as vicisitudes da voz feminina nun mundo adverso, pois en moitas ocasións os discursos máis progresistas acaban por manter as marcas dun androcentrismo case xenético, como se ilustra na creación do colectivo teatral británico Monstrous Regiment, cando as mulleres foxen dunha escena dominada polos homes para montar a súa propia. Loitas aínda por gañar.

Serve igualmente para analizar similitudes e diferenzas na formulación de dúas poéticas ben diferentes pero animadas por un mesmo desexo, a necesidade de afirmarse na creación e na procura dun estilo propio, marcado por esa vocación confesional que as converte en precursoras evidentes de formas escénicas contemporáneas nas que a expresión dun EU sen caretas colle especial relevancia, como acontece con Yoko Ono, con Marina Abramovic, con Angélica Lidell. Finalmente, as relacións entre Ted Hudges e Sylvia Plath, sendo poetas, invitan a indagacións de moi diverso tipo, desde as puramente literarias ás máis biográficas. Simbiose, convivencia, ou depredación? Aquí en Galicia, hai casos, e entre eles o de Rosalía de Castro e Manuel Murguía. Quizais unha das mellores virtudes de textos coma este é que despois da lectura a cabeza non para, pois son invitacións abertas a novas lecturas, experiencias e coñecemento.