maderne / crítica literaria e teatral... E POLÍTICA

un espazo para partillar críticas, comentarios, reseñas e outros documentos sobre literatura, teatro, arte, cultura..., POLÍTICA, amenizado por MV García

reproducidas na lingua en que foron escritas, sen máis


miércoles, 6 de febrero de 2019

You can't always get what you want. Thank's so much folks!

Paseando hoy mis incertidumbres y las certidumbres, de repente en mi mp3 saltan los queridos The Rolling Stones, cantando esa vieja canción de Let it Bleed. Y de repente todo se aclara.
Para eso sirven los paseos ZEN



You can't always get what you want
but if you try sometimes
you might find
you just get what you need. LINK

En Simple Spanish: ¡no hay mal que por bien no venga!

domingo, 3 de febrero de 2019

Excelente artículo de Luis García Montero en InfoLibre.



Excelente artículo, que se puede leer en INFOLIBRE.
Sentido común, humanismo y valores ilustrados, así de sencillo.

domingo, 27 de enero de 2019

Nick Sandmann, un joven nazi seguidor de Donald Trump, otro nazi



La imagen vale más que todas las palabras que queramos añadir. Los supremacistas blancos se burlan y tratan de humillar al nativo americano. Y los aplausos de los supremacistas blancos no cesan. Ese joven, necio y cretino, es hoy un héroe para millones de norteamericanos que quieren un país blanco y con mano de obra barata e invisible. El odio y el desprecio al/por el otro, es un ejemplo de cómo educan los colegios supremacistas en los Estados Unidos de América. Y no es para perderse como jalea la masa de chicos a su héroe. Un disparate. 

Por cierto, es interesante ver el tipo de colegio al que va ese retoño. Sin comentarios.

Por cierto, estos son los que insultan llamando Pocahontas a los que defienden a los nativos americanos, olvidando que con tal insulto están haciendo valer su condición de inmigrantes. En fin, pura estulticia, pero estulticia dominante, gracias al poder de las armas y de la explotación del más débil. 

domingo, 20 de enero de 2019

Recordando a una víctima, una más, del régimen franquista, un régimen que ahora tantos quieren resucitar. Enrique Ruano.


Se llamaba Enrique Ruano, y luchaba por la igualdad y la democracia, cuando muchos de los que ahora se envuelven con banderas de todo tipo vivían cómodos y felices, viendo la vida pasar al amparo de la dictadura. Menos mal que hay medios que lo recuerdan. Incluso El País. Pero también El confidencial.

En la memoria siempre, Enrique. Y te dejo una canción que a buen seguro te emocionaría.


domingo, 13 de enero de 2019

¿Si es anticonstitucional reclamar un referendum, no lo es igualmente proponer medidas anticonsticionales como hace ese partido con nombre de diccionario?



¡Ay la hipocresía¡ Y las varas de medir, que son tan diferentes. Como en las épocas más crudas del franquismo, que algunos recordamos como si fuera hace un minuto.
Y por mucho que digan Maruenda, Jiménez Losantos, Herrera, Inda, María Claver, Isabel San Sebastián, Pío Moa, Sanchez Dragó..., y tantos y tantos falangistas como todavía quedan en España, la verdad es que España es un país decididamente franquista, que para ser franquista no hay que haber nacido durante la dictadura. El franquismo, como el fascismo y el nacismo, es una forma de pensar y de estar en el mundo. Y queda mucho, mucho franquismo en España. Mucho.

Y ya puestos otra canción de Billy Bragg.

Pero también podemos escuchar una de Carlos Cano que nos recuerda lo que somos, un pueblo anclado en la Edad Media, en lo peor de la Edad Media. 

Stop fascism! 

jueves, 3 de enero de 2019

A song against supremacism! Billy Bragg on Brexit!

Feliz 2019, con un deseo hecho canción.

Una canción de uno de los más comprometidos compositores de los últimos años, que pone en su sitio, con mucha ironía, a todos los tipos de supremacismo, sea norteamericano, húngaro, británico, polaco, madrileño, español, catalán...

https://www.youtube.com/watch?v=pkNN81Ta2ik

sábado, 22 de diciembre de 2018

Gustavo Pernas Cora, actor y dramaturgo. In Memoriam.

Gustavo Pernas Cora. In memoriam.
Manuel F. Vieites
Publicado en ADE/Teatro, número 173, pp. 186-187.

Lo conocí, a Gustavo, en Santiago de Compostela y en 1985, en un curso de dramaturgia que impartía José Sanchis Sinisterra en el Centro Dramático Galego. Desde entonces hemos mantenido una profunda amistad, que se inicia tal vez por aquella coincidencia en pensar que el relato Casa tomadade Julio Cortázar propone una dramaturgia imposible, pues para ser espectáculo se ha de habitar la casa y sentir su horror, lo que supone instalarse en la aporía (o abocarse a una muerte inimaginable, indescifrable, lo que puede incluso ser peor). 
Había nacido en Viveiro, Lugo, en 1959, y en 1981 termina su licenciatura en Historia del Arte en la Universidad de Santiago de Compostela. Después de cursar estudios de teatro aquí y allá, pero sobre todo en Madrid, y sabiendo que su vocación profesional es la escena, regresa a Galicia y se vincula al colectivo Teatro das Catro Artes, participando en el único espectáculo que producen, Ubúe no outeiro (Ubú en la colina, de Alfred Jarry), que estrenan en 1985. El texto escogido es un síntoma de lo que está por venir. 
En 1989 crea, con su compañera Ánxela García Abalo, la compañía Ancora Produccións, iniciando una larga e intensa carrera escénica en la que ejerce las más diversas funciones, desde la dirección a la interpretación, pero también la de autor dramático. Todo comienza con O galego, a mulata e o negro, espectáculo creado a partir de obra homónima de su autoría, que estrena en 1990 y publica en 1991; un texto que recibe en ese año el Premio Compostela al mejor Texto Dramático, primero de una larga serie de galardones que jalonan su intensa trayectoria. Ahí ya emergen algunos de los rasgos que más van a caracterizar todo su quehacer artístico, profesional y vital: ironía, espíritu crítico, inconformismo y pulsión experimental, pero también una visión certera de las causas y efectos de la derrota, la que padecen miles de millones de personas en el mundo debido a los intereses de los gobiernos y de las corporaciones que manejan a su antojo nuestras vidas, como si de una simulación macabra se tratase. Lo es, y no despertamos.
Luego vendrán, entre otros títulos, LadraremosFábulaAnatomía de un hipocondríacoFootingPaso de cebraSucesosTaras mínimasFinal de películaMedidas preventivasColgadosPisadosSnaquizados Isobaras (publicada en su versión castellana en el número 152 de esta revista), además de numerosos textos breves que editan CasahamletEstreno Revista Galega de Teatro. Muchos de ellos serán espectáculos, en los que participa como actor y director, además de productor, que en Galicia de todo hay que hacer para llegar al escenario y vivirlo. Y siempre con su querida compañera Ánxela G. Abalo, otro ejemplo de tesón y entrega. 
En todos esos textos y espectáculos dejó constancia de su pasión teatral y de su sentido de la profesionalidad. Creo, honestamente, que si el nuestro, dígase Galicia dígase España, fuese un país europeo en lo que atañe al teatro, Gustavo habría desarrollado una carrera extraordinaria como actor o como director, y del mismo modo su trayectoria como dramaturgo sería más que destacable. Porque si lo que ha logrado en unas circunstancias tan poco favorables al ejercicio profesional es tanto y tan valioso, qué no habría conseguido de ser otras las condiciones en las que en Galicia o en España se intenta ejercer la profesión teatral.
Sobre esas circunstancias Gustavo jamás dejó de expresar su opinión, siempre con firmeza, con vehemencia, con notable rigor. Primero, y nombro espacios compartidos con él, en los Encuentros de Teatro de Galicia y el Norte de Portugal de 1996 y 1997 (cuyas actas recogen los dos primeros números de la revista Ensaio, donde emerge con fuerza su voz tronante), luego en los diferentes encuentros organizados desde el Consello da Cultura Galega (y en algunas publicaciones derivadas de los mismos, como en la obra colectiva Galicia e a Residencia Teatral, o en el Informe para la creación de la Escuela Superior de Arte Dramática), y más tarde en el Foro Teatral de Sada, desde el que se hicieron propuestas especialmente relevantes para el arreglo de los teatros aquí en Galicia. Más recientemente participa en la creación de la Academia Galega de Teatro, una agrupación que lejos de veleidades elitistas trata de proponer medidas que permitan dibujar un horizonte posible para las artes escénicas chez nousa casa nostra. Recuerdo su permanente recurrencia al mito de Sísifo para explicar como la profesión teatral parece condenada por estos lares malditos a repetir una y otra vez una dura tarea, siendo la piedra enorme ese espectáculo que se estrena una y otra vez, sin solución de continuidad. Algo así planteaba Eduardo Alonso en su obra Ensaio, pues en teatro siempre se está comenzando, nada de lo ya hecho sirve.
Era Gustavo una persona de una muy notable y extensa cultura, y sus inquietudes le llevaron por caminos diversos, pero muy especialmente por la indagación en los territorios de las artes plásticas y de las artes de la imagen. Y en 2006 nos regaló un interesante trabajo titulado Os ollos de Victorine e a construcción da cuarta pared, en el que a partir de una larga y muy acertada reflexión sobre el conocido cuadro de Edouard Manet, Le Déjeuner sur l’Herbe, ofrece una vibrante aproximación a un concepto central en la escena contemporánea. Debiera haber sido su tesis doctoral (habría obtenido un cum laudesin mayores problemas), empeño que abandonó pronto dadas las exigencias de su trabajo escénico y de otras empresas en las que se embarcó con idéntica pasión.
Entre ellas la enseñanza, que ejerció durante años en la Escola de Imaxe e Son de A Coruña, un centro de formación profesional con una notable proyección en el sector, donde impartía clases de diferentes módulos vinculados con la realización de espectáculos, entre ellos el de Guión. Precisamente una de sus últimas obras publicadas, 36 personaxes e un can(2018), que incluye un variopinto conjunto de monólogos, estaba destinado a la realización de trabajos de aula especialmente relacionados con la selección de actores y actrices, pero igualmente pensado para su hijo Muriel, un titulado superior en arte dramático que inicia ahora su periplo profesional y le reclama algunos textos con los que preparar presentaciones y participar en aquellos procesos de selección. Todo un ejercicio de capacidad creativa, pero también de compromiso en todos los sentidos.
Recordaremos los espectáculos en los que Gustavo fue magnífico actor, director muy notable, excelente dramaturgo, o algunos de sus inquietantes y sugerentes ensayos, pero sobre todo seremos memoria de nuestro querido Gustavo por ser siempre un ser humano de los que no abundan: generoso, amable, afable, próximo, cariñoso, extraordinario. El teatro pierde sin duda alguna un creador fuera de lo común, pero todos nosotros, los que le tratamos, perdemos un amigo entrañable, y el mundo pierde una magnífica persona, solidaria, comprometida y crítica. Por eso el dolor no puede ser más crudo, ni más duro. ¡Qué pena siente el alma, amigo mío!